domingo

Cuentos de hadas

Hoy hemos leído Guisantito y yo un tierno cuentecillo: Las Hadas de la Medianoche. Rodeada de ilustraciones clásicas y de aromas dulces, esta historia cuenta cómo Lucía pierde un preciado colgante durante un día en casa de la abuela. Suerte que se mantiene desvelada hasta la medianoche y los pequeños seres anunciados en el título del libro la ayudan en su búsqueda. Sobra decir que aquí Mamá Guisante ha sabido imitar la vocecilla de cada hada del cuento y que ha hecho ruiditos para fingir que realizaba un poderoso hechizo con polvos mágicos. Menuda actriz me estoy volviendo.

Hoy necesitábamos una historia tierna. ¿Y qué mejor que recurrir a las auténticas hadas para hallar una sonrisa?

Entiendo que al peque lo que más le asombre de la edición es la portada del libro con sus brillantinas y bonitos relieves. "Está hecho con polvo de hadas auténtico" le susurro. Lo imagino con la boca abierta, mientras planea para qué podría servirle esa magia revoloteando entre sus pequeños dedos.

A algunos niños disfrutan aprendiendo de memoria los tipos de dinosaurios que poblaron la tierra, otros se maravillan con libros de fauna salvaje. ¿Qué preferirás tú, Guisantito? ¿Te gustará recorrer las páginas de todos los bestiarios conmigo? ¿Te gustará visitar los mitos clásicos y descubrir sus aventuras? Me encantará hablarte de monstruos y brujas, hadas y dragones. Prometo, pequeño mío, que Papá Guisante y yo vamos a llenar tu infancia de fantasía.


Banda sonora a cargo de Eels y That look you give that guy.






__________________________________
Las Hadas de Medianoche
Ronne Randall y Maddy Bell
Parragon, 2007

8 comentarios:

  1. Hola Marta, qué belleza de blog, gracias por tu visita que me permite conocerte!
    Iré leyendo de a poco...
    Y por supuesto también pongo tu enlace y te sigo!
    Abrazos desde Argentina!

    ResponderEliminar
  2. Ese cuento me pareció muy cursi, Marta.
    Carmen MArtínez

    ResponderEliminar
  3. Jaja. Lo es, Carmen. Y bastante. E infantil y sencillote. Esta vez es un libro para niños (algunos dirán que para niñas) y no para nosotras, lectoras infantiles de metro casi ochenta. Jeje.

    ResponderEliminar
  4. Hola, Marta.
    Soy una mamá que también lee mucho a sus dos pequeños (3 añitos y 18 meses), y por mi curiosidad y casualidades de la vida encontré tu blog.
    Te felicito por tu pasión lectora, tu sensibilidad con este mundo de sueños y fantasía que nos regalan los cuentos, y sobre todo por compartirlo.
    Gracias a tí el azar ha puesto en nuestras manos cuentos sorprendentes y divertidos. El último ha sido el de "Nico y las recetas asquerosas", un éxito. Y tenemos otros en cola que iremos saboreando y disfrutando poquito a poco.
    Yo también hago voces, sonidos raritos y demás efectos especiales que hacen avivar la curiosidad de mis niños, que cuando olvido enseñarles las ilustraciones se oye la voz del mayor que dice "a ver, mamá, a ver..."
    Seguiré visitando tu blog, pero no podía seguir haciéndolo en silencio, tenía que agradecértelo.
    Un abrazo y felicidades por uno de los mejores regalos que concede la vida: los guisantitos y guisantitas.
    mallorort@gmail.com

    ResponderEliminar
  5. Mallorort, me alegra encontrar otra lectora de guisantitos. Es un prodigio el encuentro de letras y pequeños, qué duda cabe. Lo mío aún es un proyecto prematuro pues hasta que no tenga al peque entre los brazos no sabré cómo reaccionará él (y qué nuevas tonterías se me ocurrirán a mí). Espero alcanzar momentos maravillosos en el futuro de mano de los libros en compañía de mi Guisantito.

    Gracias por tu comentario. No sabes cómo reconforta saber que hay alguien detrás de la pantalla. Espero seguir leyendo opiniones de toda una experta como tú por aquí. Serás bien recibida, no lo dudes.

    ResponderEliminar
  6. Hola Marta:
    Desde que soy abuelo, hace tres meses, una de las primeras cosas que se me vinieron a la cabeza , fue que volvería a disfrutar de aquellos ratos maravillosos en los que leía a mis hijos los cuentos de Andersen, observando el asombro en sus ojos y cómo la fantasía volaba por sus cabezas cuando incluía sus nombres como parte del relato y los hacía partícipes de aquellas aventuras.

    Me había planteado buscar nuevas lecturas que me sirvieses en esta nueva tarea de forjador de ilusiones y mira por donde vas tu y me lo pones en bandeja con este blog.
    Gracias por compartir con el mundo tus inquietudes y hacernos disfrutar con tu entusiasmo y delicadeza.

    Salud y suerte

    P.D. Ya probé tu “famoso” bocadillo de salchichón con sobreasada y ahora te invito a que pruebes alguno de los míos en http://www.Inolopez.com/. Ya me contarás

    ResponderEliminar
  7. Inocencio, me alegro de que estés disfrutando ya de la abuelidad con tanto entusiasmo. Sé, por mis padres, que el papel de abuelo es uno de los mejores que existen. La felicidad llega de nuevo con las manos pequeñitas y ojos curiosos.

    Pasaré a buscar recetas a tu página. La semana que viene de hecho voy a intentar uno de tus postres para el cumpleaños de Guisantito. ¡Ya cumple un año!

    ResponderEliminar

Si no vas a identificarte es posible que Mamá Guisante no publique tu comentario. Ella está perfectamente visible en la red; para enviar opiniones se pide otro tanto de lo mismo. Gracias por tu participación.