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lunes

Y crecieron y crecieron

 Nos encanta Stephen Mackey. Sus figuras aparecen tan delicadamente resueltas, son tan dulces los contornos y tierna su forma de dar color, que sus personajes (monísimos, por otra parte) aparecen ante el lector con un volumen que llama al tacto como una mantita en pleno invierno.

En Miki y las flores de la luna encontramos un lugar inhóspito y frío que es invadido por la magia y la belleza. Miki y sus amigos (¿recordáis que ya os hablé de Pingüino y del bonachón Oso Polar?) se darán de bruces con una sorpresa: la semilla que usaron como sostén de su tendedero dará lugar a una enoooooorme y preciosa planta. Lo que aloja en sus gigantescas ramas tendréis que descubrirlo en esta nueva entrega de las aventuras de Miki. Yo sólo os voy a adelantar que abráis mucho los ojos porque todo parecerá increíble.

Nos gusta buscar detalles en las ilustraciones de Mackey. A Guisantito le divierte encontrar a un oso portando un patinete y a un pingüino con gorro de lana rosa. Cada detalle se convierte en arte en las páginas de este libro publicado por Beascoa.

Sin duda seguiremos el trabajo de este autor quien hemos descubierto que además es profesor de Composición musical en la Universidad de Princeton; ¡es todo un artista!


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Miki y las flores de la luna
Stephen Mackey
Lumen, 2010

jueves

Estrellas brillantes



Coincidiendo con la ola de frío polar Guisantito y yo leemos Miki, de Stephen Mackey. La carita de esta niña, sus mejillas sonrojadas, sus ojitos esquimales y su abrigo mullido nos han caído simpáticos y el paisaje invernal es apropiado para este tiempo de bufandas, la verdad.

Con este libro nos hemos decantado cada uno por un personaje; Guisantito se queda con el simpático Pingüino (sin duda han ayudado mi fingida voz aguda leyendo sus palabras). Lo ve menudo y gracioso y le ha despertado mucho la curiosidad su traje especial para bucear y su aparato para generar energía.

Yo, por mi parte prefiero al Oso Polar. Sólo sus pies son más grandes que Miki, pero su carita de bonachón y su cuerpo de peluche lo hacen entrañable. En todas las posturas que aparece dan ganas de darle un pelllizco o estrujarlo muy muy fuerte. 

Ambos harán lo imposible por ayudar a su amiga Miki cuando ésta desaparece bajo las heladas aguas del Polo. Lo que no saben es que tras la aventura submarina encontrarán el objeto preciso (y precioso) que iluminará para siempre sus vidas: una brillante estrella marina. 








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Miki
Stephen Mackey
Lumen, 2009









BS: Tajabone, Ismael Lo